lunes, 2 de noviembre de 2009

Miden la curvatura del espacio causada por la gravedad del Sol

“La medición de la curvatura del espacio provocada por la gravedad es una de las vías más sensibles para averiguar cómo se relaciona la Teoría General de la Relatividad de Einstein con la física cuántica. El unificar la teoría de la gravedad con la teoría cuántica es un objetivo fundamental de los físicos del siglo XXI, y estas mediciones astronómicas son una clave para comprender la relación entre ambas teorías", explica Sergei Kopeikin de la Universidad de Missouri.

Kopeikin y sus colegas usaron la red VLBA de radiotelescopios para medir el encorvamiento de la luz provocado por la gravedad del Sol con una precisión del 0,03 por ciento.

El encorvamiento de la luz estelar provocado por la gravedad fue predicho por Albert Einstein cuando publicó su Teoría General de la Relatividad en 1916. Según dicha teoría, la fuerte gravedad de un objeto masivo como el Sol produce una curvatura en el espacio cercano, la cual ocasiona diversos efectos, como por ejemplo la alteración de la ruta de las ondas de radio o luz que pasan cerca del objeto. Este fenómeno fue observado por primera vez durante un eclipse solar en 1919.

Aunque se han realizado numerosas mediciones del fenómeno durante los últimos 90 años, el problema de combinar la Relatividad General con la teoría cuántica ha requerido de observaciones aún más exactas. Los físicos describen la curvatura del espacio y el encorvamiento gravitacional de la luz como un parámetro llamado "gamma". La teoría de Einstein sostiene que gamma debe ser exactamente igual a 1,0.

Con el fin de realizar las mediciones extremadamente precisas que se necesitan para comprobarlo, los investigadores efectuaron sus observaciones mientras el Sol pasaba casi en frente de cuatro quásares distantes (galaxias lejanas con agujeros negros supermasivos en su núcleo). La gravedad del Sol provocó cambios leves en las posiciones aparentes de los quásares debido a que desvió las ondas de radio provenientes de los objetos más distantes.

El resultado ha sido la medición de un valor de gamma de 0,9998 +/- 0,0003, en una excelente armonía con la predicción de Einstein de 1,0.

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